domingo, 21 de septiembre de 2008

Irrefutable

Evidentemente, todo empieza en el principio y termina en un punto desde el cual no se puede continuar...

(Post dedicado a Cookie)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Piedra Piedra

Armo un equipo en el gran DT. Elijo un jugador de Godoy Cruz, que nadie conoce, que juega siempre, que juega bien y que lleva dos goles en los últimos dos partidos.
Llega el día del debut de mi equipo y mi jugador estrella no sólo no hace un gol, sino que lo sacan porque juega horrible. Pero eso no es todo, resulta que al muy hijo de puta lo expulsan cuando está sentado en el banco de suplentes...!!!!

Eso es tan difícil como que te meta un virus en un ábaco...!!!

lunes, 15 de septiembre de 2008

Yo tengo miedo a los baños de los micros de viaje

Quizás el término adecuado no sea miedo y, a lo mejor, ya haya superado esta cuestión. Pero durante mucho tiempo evité la situación.
Puede que haya tenido que ver conque nunca en mi vida viajé en micro hasta que empecé a irme de vacaciones sin mis viejos, o cuando viajaba seguido a Buenos Aires.
La primera vez que sentí necesidad de ir a un baño en un micro estaba atrapado por el compañero de asiento que no hacía más que roncar y resoplar y, habida cuenta que me dieron ganas cuando estaba por llegar a una parada donde bajaba gente, esperé a ese momento. Hay que admitir que los baños de los micros no son nada cómodos, con el bamboleo del micro hay que encontrar una posición en la cual poder mantenerse en pie, sujetar lo que haya que sujetar con cuidado de no perder el equilibrio y decorar paredes, piso, techo y ropa de incipiente líquido...
Pero lo que más me preocupaba, y además no me animaba a preguntar a riesgo de quedar como un pelotudo, era que nunca sabía como hacer para darme cuenta si el baño estaba libre o no.

En un viaje a Buenos Aires no podía evitar ir al baño, tenía que ir si o si. En ese viaje había subido en la Terminal una señora con un chico de mi edad pero de un tamaño considerable, medía como dos metros y era bastante robusto. Pero además tenía alguna especie de lentitud mental... En el momento que mi cuerpo le ordenó a mi mente que había que dejar de lado la fobia y dirigirse al baño, me dirigí hacia el piso inferior y le pregunté a una vieja que estaba sentada justo al lado de la puerta del baño si estaba libre. La vieja me hizo un gesto como que si, que estaba libre, entonces abrí la puerta...

Cuando abro la puerta estaba este gigante lento, con los pantalones por el piso y papel higiénico en la mano y mirándome con terror, calculo que con el mismo terror con el que yo lo vi y cerré la puerta de repente. La miré a esa vieja hija de puta, la cual juraría que sonreía ladinamente...
Finalmente este pibe salió, pero cuando entré el baño era un desastre! Había tremendo olor a mierda y cantidades de papel tapando el inodoro. Yo no podía aguantar más así que me mandé a hacer lo mío. Cuando salgo había uno esperando para entrar. Yo salí y tímidamente le sugerí que no estaba en las mejores condiciones el baño. EL tipo no me escucho y se mandó.
Yo subí y me senté aliviado...

Cinco minutos después el tipo que entró después de mi al baño, subía con cara de culo y desde el principio del pasillo me lanzó una mirada reprobadora que sostuvo hasta que me pasó por al lado y no lo vi más...

Desde ese entonces pido el asiento del micro donde pueda ver la puerta del baño para no depender más de una vieja hija de puta.

viernes, 12 de septiembre de 2008

De películas

No quiero parecer un antipático al que le caen mal sus Compañeras de Trabajo, de hecho no me cae mal mi compañera actual... pero tiene algo que no deja de parecerme raro...
Cada vez que se le cae un papel o se le traba la fotocopiadora o sucede algo por el estilo dice:
"Rayosssss y Centellassssssss"
Digo, ¿es normal eso?

jueves, 11 de septiembre de 2008

5 años después...

Con el tiempo descubrí que había decidido dejarse ganar. No era una decisión manifiesta pero todas sus acciones desencadenaron ese final. No había rastro de fuerzas en su cuerpo –los capilares de sus venas soportaban a duras penas las inyecciones, en el caso que lo hicieran- A ese paramédico lo voy a recordar toda mi vida, y si bien no tengo nada contra él no creo tengo el mejor recuerdo de su actuación. Puede haber sido su propio alienamiento a su labor y su acostumbramiento a una situación en la que yo era debutante (aunque sé que pueda no ser la última vez).
El llamado no me había alarmado, yo ya había corrido esas cuadras que nos separaban con la peor de las perspectivas en la mente y luego no era tan grave.

Había sido su decisión rendirse. Y el primer paso fue pedir que lo internaran, ese sería el principio del final (crónica de una…) Fue duro acostumbrarse al panorama del geriátrico, a las caras de tristeza y soledad, de seres olvidados, de seres confundidos que muchas veces creen ver en el visitante a un familiar, y a veces parece que te convierten en uno. Uno acaba por encariñarse con todos, en compadecerse de todos y en aprender a lidiar con situaciones que nunca hubiera imaginado.

Él, que nunca había sido el mejor ni el más cariñoso, me recibía siempre con una sonrisa, yo siempre fui su orgullo. El primero, el primer varón y el gran jugador de fútbol. Pese a que nunca estudié medicina como el hubiera querido… otro primo mío intentó ese camino pero para él no era suficiente, tenía que haber sido yo…

Esas tardes finales significan para mi el acercamiento más grande, genuino y emotivo que tuve con él y con cualquier otro familiar, por primera vez en la vida sentía que algo lo alegraba en serio, que algo le hacía bien y yo mismo me sentía bien, completo…

Ese día que me llamaron fui caminando sin preocupación, rutinizado, sin ninguna idea rara en la cabeza y fue la última vez que fui… cuando subimos a la ambulancia me di cuenta que ya estaba todo definido, tal vez por eso la ambulancia no corrió. El destino quiso que ninguna otra persona de mi familia se enterara hasta después de ocurrido. Había algo que yo no puedo explicar, pero que nos ligaba a él y a mí, y que había dispuesto que su última mirada fuera para mí y sin sonidos. La mortal cara de mi abuelo que me miraba mientras se apagaba por siempre. Como si me estuviera sacando una foto para llevar adonde quiera que fuera, como si en ese mismo momento se arrepintiera de haberse rendido con tanta anticipación, como si se diera cuenta que había momentos que valía la pena disfrutar… y yo, yo lloré, porque lo iba a extrañar… y porque sabía que mi mamá se iba a entristecer mucho…
"mis manos desempañan el cristal, inmóvil tras un vidrio estoy viéndote desandar el camino que hiciste con tus manos... detrás de mi queda un cuarto, vacío, solitario, abandonado por la mitad de su existir y la totalidad de su razón... las flores lloran tu partida, y yo también..."

viernes, 5 de septiembre de 2008

Sobre sapos que se creen príncipes...

Princesa busca príncipe, encuentra sapo. Le da un beso y le dice “sos un príncipe, mí príncipe”. El sapo cree haberse convertido en príncipe y conquistado el corazón de una princesa y le cuenta a los otros sapos acerca de la princesa. Los otros sapos le dicen que exagera o que en realidad la princesa le está haciendo creer que es un príncipe. Pero el sapo está demasiado contento y se siente un príncipe y lleno de confianza vive sus mejores días.
Un buen día la princesa desaparece de la vida del sapo, porque encuentra un príncipe, que para ella es mejor que un sapo. Pero el sapo no se entera y sigue creyendo que es el príncipe de la princesa. Mientras tanto la princesa ya se olvidó del sapo y es feliz y come perdices con el príncipe.
Un buen día el sapo empieza a preguntarse qué será de la vida de su princesa que tanto lo quiere y tanto lo necesita y que encontró en el al príncipe que la protegiera y acompañara. Pero el sapo ya no sabrá de la princesa y caerá en la cuenta de su realidad: es un sapo y nunca fue príncipe. El beso de la princesa lo hizo sentirse príncipe, pero el encanto dura poco. Las princesas prefieren a los príncipes, nunca podrían amar a un sapo ni vivir con uno. ¿Qué dirían las otras princesas y los reyes?
El sapo sufre su destino de sapo, pero luego de un tiempo conoce a una ranita, una hermosa ranita que lo quiere, que lo quiere sapo como es y que siempre lo querrá sapo y que nunca lo cambiará por un príncipe ni por nada. El sapo termina entendiendo que ser sapo es su destino y también es su destino ser feliz junto a la ranita, que por cierto es mucho más linda que la princesa. Y además lo ama.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Yo te guardo el secreto...

Hace meses que estoy tratando una deuda de un cliente de Formosa sin lograr resolverlo. El tema es que ésta gente aparentemente es honesta y cumplidora pero son unos despelotados de mierda y no llevan un registro fiable de lo que pagaron y cómo lo pagaron.
En la oficina llevamos un registro casi perfecto de las operatorias y somos bastante eficientes en el seguimiento de cuentas y depósitos, alertas de lo poco que se puede confiar en los métodos, medios, intelectos y buenas voluntades de los clientes.

El tema es que este tipo dice no deber nada y nosotros tenemos una deuda de varios miles desde Octubre de 2007. Le he mandado varios resúmenes de cuenta: históricos, parciales, detallados, no detallados y a cambio sólo les pedí un detalle de depósitos que hayan hecho a ver si se nos pasó alguno, pero ni siquiera eso me mandan... y el tema es que nosotros sabemos que hay un depósito que es de ellos, le dimos los datos de fecha y monto para que busquen el cupón y lo manden por fax, pero nada de nada...

El lunes llamé de nuevo y hablé con el empleado el cual me dice: "Vos sabés que estoy terminando de revisar el resumen y parece que está bien lo que ustedes dicen... pero viste el jefe es medio terco y no quiere reconocer que pueda faltar un pago o que no hayamos comunicado algún depósito...

Y agregó la inteligentísima frase: "NO VAYAS A DECIR NADA, VOS..."

¿¿¿NO VAYAS A DECIR NADA???????? ¿Qué clase de animal es capaz de decir eso en una conversación de esa índole????

Lo único que espero es que no lo hayan echado, pobre flaco...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Zurruscando un rato...

La Academia Española no se caracteriza, como sabemos, por su agilidad en la incorporación de nuevos vocablos ni tampoco, ciertamente, por su presteza en la hora de eliminar términos abandonados por el uso y olvidados por los hablantes.

Este último caso parece ser el de zurruscarse, vocablo que figura en el Diccionario con la denotación de 'irse de vientre involuntariamente'. En la primera edición (Autoridades), más precisa en este punto, se aclaraba que la acción enunciada por este verbo tenía lugar 'especialmente con ruido o en la ropa'.

Tanto tiempo Zurruscando y recién ahora me incorporan el término...

Fuente: www.elcastellano.org . Gentileza de Dolores Echevarría, ciudadana del mundo, petisa.

martes, 2 de septiembre de 2008

Un año

365 días sin humo en mi casa, sin tabaco en mi vida...

Ésto amerita un festejo... seguro que los amigos del duende traerán algo para celebrar...